FIESTAS DE SAN JUAN
  2005 
Fiestas de Interés Turístico
(documentadas desde el s. XIII)
el libro del ayuntamiento:
selección de artículos
Entrevista a "Cachicá"

PAZ / PEACE  Sanjuanes. Inicio  Correo electrónico   Estadísticas

Coria (Cáceres, España), del 23 al 29 de junio de 2005

 

NOTICIAS TOROS PROGRAMAS UTILIDADES CRÓNICA 24 25 26 27 28  resumen FOTOS TIEMPO TROFEOS DATOS LIBRO

 

SELECCIÓN de ARTÍCULOS del LIBRO del AYUNTAMIENTO

ÍNDICE Saluda Abanderado Noche de S. Juan Entevista 'Ina' Entrevista 'Cachicá' Sevillanas Sanjuaneras Normativa Taurina Popular Encastes Toros 2005 Museo Cárcel R. Espectáculos Taur. Tradicionales La DIVISA Cruz Roja Los Toriles Atándome las Zapatillas

Entrevista a "Cachicá"

ENTREVISTA A "CACHICÁ", TAMBORILERO TRADICIONAL DE LAS FIESTAS DE SAN JUAN

 

Cachicá, esa persona entrañable y colaboradora al máximo en las fiestas de San Juan, dando colorido y ambiente y participando con todas las Peñas y Abanderados, ya con 82 años cumplidos y muchos Sanjuanes a sus espaldas, nos cuenta cómo fueron sus inicios en tan importante tarea.

Comenzó a la edad de 28 años (1954-1955), justo después de casarse. Nos cuenta que él aprendió a tocar el tamboril por sí mismo, acompañando a las letras de los cantares tradicionales su música sacada de oído, sin partituras ni notas musicales escritas, simplemente escuchando esos cantares de antaño; teniendo que practicar mientras cuidaba el ganado en las fincas de Coria.

Sus primeras experiencias como tamborilero, empezaron, curiosamente, en las procesiones de los Santos (San Sebastián, San Juan, procesión de la Virgen de Argeme en la Romería, etc), pasando a ser posteriormente pieza fundamental en las fiestas tradicionales de San Juan. Nos cuenta también que debido a la fama que adquirió por aquel entonces, era llamado por ayuntamientos para que alegrara las fiestas de los pueblos, participando en la mayoría de festejos y Romerías que se celebraban por aquel entonces.

Recuerda con mucho cariño, aquella ocasión en la que la Gobernadora de Cáceres que lo había conocido en las Fiestas de San Juan, le llamó para la inauguración del Barrio de las Trescientas en Cáceres, y cómo de ahí luego le llovieron ofertas hasta de poblaciones de Asturias, donde llevaba su alegría y su música.

Recuerda que los momentos que vivía con más intensidad en las fiestas de San Juan, eran cuando iba a por la Reina de las Fiestas, junto con damas y abanderados  llegaban a la plaza de los toros abarrotada de gente, donde todo el mundo aplaudía y bailaba con su música, así como los momentos que pasaba con las peñas, “me manejaban de un lado para otro, de peña en peña, y se me olvidaba hasta la hora y el día en el que estaba. Nunca me he encontrado más a gusto que con las Peñas. Tenía que estar a base de café negro. Cuando llegaba a las Peñas todas quitaban la música y bailaban en torno a mí”.

Nos comenta que cuando el toro ya salía por las calles, no podía disfrutar de él ya que al ir con el tamboril tenía muchas dificultades para entrar por los barrotes o subirse a una reja, pero recuerda que una vez sí que pasó algún apuro con un toro. “Siendo abanderado Joaquín Hurtado y acompañándole a él,  íbamos andando hacia la Cava, y allí un toro nos apretó junto a la casa de D. Joaquín Echábarri y al entrar por entre los barrotes, menos mal que se rompió la correa del tamboril, ya que este no pasaba, y pudimos recogernos dentro. En otra ocasión en las Cuatro Calles, tuve que subirme a una reja con mi amigo Hilarito y el toro debajo, y debido al peso del tamboril estuve a punto de arrojárselo al toro para que se fuera, pero para nuestra suerte el animal se marchó y yo continué con mi instrumento, si no se lo tenía que haber tirado para que así nos dejara bajarnos.

En otro momento también recuerda aquel año en el que tubo que ir a por la Reina y las Damas él solo, acompañándolas hasta la plaza, pero se les hizo tarde y cuando llegaron el toro ya había salido, y tubo que llevarlas al ayuntamiento viejo dando un gran rodeo porque no podían atravesar la plaza ya que el toro estaba suelto; “la gente al vernos pasar se quedaban extrañados ya que íbamos corriendo de calle en calle hasta llegar al balcón”.

Una de las situaciones que más llamaban su atención era cuando los turistas y visitantes le pedían que se hiciera fotos con ellos como recuerdo de las Fiestas de San Juan, ya que siempre iba ataviado como a él le gusta llamarlo con su uniforme de batalla, su sombrero y su fajín.

En todos los pueblos en los que ha estado como tamborilero, en todos los Sanjuanes, Romerías y Festejos, jamás ha discutido con nadie y en todos los sitios le han tratado y recordado maravillosamente.”Me pasó un caso con un mozo de Moraleja que venía a los Toros, me encontré con él en la Catedral, y un grupo de mozos de Coria iban a pegarle y les pregunte: ¿Dónde vais con ese que es primo mío?, y lo dejaron, al final, me junté con él y nos fuimos a comer a la Peña de la Guardia Civil, donde sabíamos que no nos iban a molestar, y luego nos fuimos a la peña de los Maestros que estaba en la Alhóndiga, donde tomamos café y luego nos fuimos juntos a por la Reina y las Damas”.

Una última anécdota muy curiosa que nos contó nuestro amigo Cachicá fue cuando su hijo José fue Abanderado de la Junta de Defensa del Toro de San Juan en el año 1994;  en la tarde del día 25 de Junio, como tenía por costumbre, debería de haber ido a recoger al Abanderado, y la casualidad dio que en el momento que debería de haber ido con su hijo, fue la única vez que faltó a una cita tradicional, lo cual entre risas se lo comenta a su hijo y deja entrever que había algo más pero quedó en el olvido...